Matemáticas y TDAH

Los últimos avances en los campos de la psicología, la pedagogía y la neurociencia, han permitido que en los ultimo años se haya visibilizado el TDAH (trastorno por déficit de atención). Tradicionalmente se categorizaba a las personas con TDAH, antes de conocerse este trastorno, como personas vagas o sin interés por las cosas. Esto generaba conflictos especialmente en el entorno educativo donde, sin ningún pudor, eran desechados por los profesores con el pretexto de “no valen para estudiar”. Actualmente, no se tiene del todo claro cuales son las causas exactas, pero si se conocen ciertas características neuroquímicas y anatómicas del cerebro que son: el retraso madurativo del córtex prefrontal, el cual está relacionado con las funciones ejecutivas; y un estado alterado de la dopamina, la cual interviene en la neurotransmisión. Sin embargo, hay que entender, que el TDAH no está catalogado como tal por los efectos que tiene sobre el individuo a nivel fisicoquímico, sino por las dificultades que se encuentra para relacionarse con el entorno.

            Aunque el TDAH incluye una gran variedad de subtipos como el TDA (sin hiperactividad) o el TIH (trastorno impulsivo e hiperactividad, con un nivel adecuado de atención) entre otros, estos son los rasgos más comunes y representativos: falta de atención sostenida, agravado por dificultad de inhibir las interferencias, falta, también, de planificación, flexibilidad cognitiva y de memoria de trabajo, e impulsividad. Y, además, tiene una gran comorbilidad, por un lado, trastornos del aprendizaje como la dislexia y la DISCALCULIA y por otro ansiedad, frustración, ira y estrés, normalmente generados por una situación de exclusión social y educativa, como de fracaso escolar. En este punto es donde entran las matemáticas por tres factores que desarrollaremos a continuación: el primero, la asignatura de matemáticas es el ámbito donde más fácilmente pueden observarse las conductas habituales en niños con TDAH, en segundo lugar y derivado del primero, suele ser el detónate o el primer paso para llegar al fracaso y abandono escolar y, por último, porque, es a su vez la situación ideal para desarrollar sus capacidades y empoderarles en su aprendizaje.

            Como bien sabemos, el trabajo matemático requiere desarrollar unas capacidades que son, en general, aquellas que flaquean las personas con TDAH. A la hora de afrontar un problema matemático un alumno con TDAH es probable que lea el ejercicio por encima, sin presar atención a los detalles, y ponga en funcionamiento las herramientas de resolución sin plantearse si son adecuadas o no, y a la hora realizar el cálculo le “bailen” números o signos por desatención y o la falta de memoria de trabajo. A continuación, tenemos un cuadro que lo representa adecuadamente:

Fundación cadah. (s.f.). ¿Por qué los niños con hiperactividad tienen problemas con las matemáticas?

Vamos a analizar como se visibilizan estas conductas y que estrategias podemos poner en práctica para sobreponernos a ellas.

Leen inadecuadamente el problema. La lectura impulsiva, sin atender a los detalles o palabras los lleva que rellenen la falta de sentido con datos de su invención de tal manera que se generen incongruencias que le impida entender el ejercicio, o que realicen un ejercicio, tal vez correctamente, pero que no tiene nada que ver con lo que está escrito. Para solventarlo, en primer lugar, tenemos que practicar la lectura pausada y comprensiva, así como entrenar el desciframiento de instrucciones. Alguna medida más concreta sería indicar a los alumnos que subrayen las instrucciones concretas del problema y las reescriban en el apartado de datos.

Equivocan datos. Estrechamente relacionado con el apartado anterior, es habitual que a la hora de realizar los problemas no utilicen los datos correctos, por ejemplo, que donde pone “4,2 litros de leche” en la operación escriban “42 litros de leche”. En este punto, podemos, o debemos, utilizar dos estrategias conjuntas, la primera, de manera temporal, consiste en que el profesor marque en negrita los datos, para facilitar la discriminación del texto de datos y sea más fácil identificarlos; mientras el alumno tendrá que aprender a bajar los datos según los lee y realizar un repaso concienzudo de que se ha hecho bien. Con el tiempo esta ayuda se puede eliminarse, pero debemos tener en cuenta que, incluso en los libros de texto de bachillerato, se utiliza la estrategia de la negrita para focalizar la atención y facilitar la lectura.

No comprenden que es lo que deben hacer. Aunque en la tabla lo relacionan directamente con un “pobre desarrollo del pensamiento logicomatemático”, hay otros motivos que lo podrían explicar aun mejor, sin descartar que esa pueda ser realmente la causa.

Por un lado, podemos encontrarnos con alumnos que no utilizan el nivel adecuado de abstracción, que sean demasiado concretos o abstractos de manera arbitraria sin que la falta de alguna de estas sea la causa. En este caso la mejor opción es comenzar a abordar los problemas matemáticos partiendo de las experiencias reales. Por ejemplo, si estamos trabajando las reglas de tres, en una primera instancia sería más adecuado proponer problemas relacionados con la compra de objetos cotidianos, mejor que preguntar por cuantos litros de leche producen las vacas de una granja en un mes. Cuando tengamos claro que el concepto matemático esta adquirido, podemos usar ejemplos más abstractos y/o lejanos para mejorar estas capacidades. De igual manera realizar problemas “manipulativos” o contar con un material solido de apoyo es otra buena alternativa para comenzar el aprendizaje; si estamos introduciendo la operación de la división, permitir que los alumnos cuenten con fichas, canicas… que puedan repartirse, permitirá focalizar la atención.

Por otro lado, podemos encontrar un alumno que entienda perfectamente el problema, y sepa que estrategia de resolución tiene que utilizar, pero que sin embargo sea incapaz de ponerla en marcha por que es incapaz de organizar y poner en marcha. Para esto tenemos que trabajar la planificación y el seguimiento de pasos (un hándicap habitual en el TDAH). Para ello es primordial que cuando están aprendiendo un contenido nuevo creen un esquema de pasos minuciosos que deben a seguir y que incluya todas las posibilidades y rutas. Este esquema tienen que realizarlo ellos mismos con la guía del profesor o los padres. Una vez hecha, tendrá que utilizarla como apoyo hasta que la interiorice y automatice para lo cual habrá que gestionar el esquema adecuadamente para no generar dependencia. Está sería la estructura basica que deberí

Fundación cadah. (s.f.). ¿Por qué los niños con hiperactividad tienen problemas con las matemáticas?

No identifican que operación deben realizar. En términos general podemos decir que el concepto de las operaciones no está bien asentado. Debemos tener en cuenta que saber realizar una suma correctamente, no implica saber que es sumar. Para ello tenemos que reconstruir el concepto que tienen. En este caso debemos utilizar las estrategias del punto anterior, explicaciones manipulativas y ejemplos cotidianos y accesibles. Es muy útil también asociar las operaciones matemáticas con acciones concretas, por ejemplo, sumar es añadir cucharadas de harina a un montón, mientras que restar es quitárselas; multiplicar es saber cuantos cromos tienes si compras cinco paquetes y cada uno tiene cinco cromos y dividir es repartir todos tus cromos en partes iguales en las páginas del álbum.

Fallos de cálculo. Quizás este sea el más complejo de solucionar dado a que la única forma de solventarlo es a través del repaso, pero esto, al no tener un resultado con el cual comprobarlo puede desembocar en un pensamiento frustrante u obsesivo, por no saber cuando parar de repasar y releer el ejercicio. Esta es una de esas situaciones en la que nos toca afrontar de frente uno de los problemas del TDAH. Lo más adecuado es fomentar el repaso concienzudo y activo, pero limitarlo a hacerlo una o dos veces y confiar en que sea suficiente mientras desarrolla otras técnicas que lo apoyen. Por ejemplo, para evitar realizar una suma en lugar de una resta, podemos relacionar cada operación con un color y permitirle que recalque el símbolo de la operación con el color.

Opera lentamente y con los dedos. La mayor dificultad para realizar el cálculo mental es no poseer la suficiente memoria de trabajo. Además de las dificultades de organización ya mencionadas. En primer lugar, sería adecuado localizar cual es la memoria que tiene más desarrollada, si la visual o la auditiva, para enseñarle a cómo gestionar el cálculo, si a través de una imagen mental de la operación, o la resolución en voz alta. También para agilizar el proceso pueden memorizar las operaciones más sencillas y habituales.

Falta de base. Este es un problema auténticamente común a todas las personas, pero que se ve agravado en el caso de aquellos con TDAH por todo lo mencionado anteriormente en estos apartados y una dificultad añadida para acceder a la información que comentaremos más adelante. En este caso, la mejor opción es utilizar actividades de repaso y control para asegurarnos de que el aprendizaje esta siendo similar al de resto de compañeros y reforzar aquellos contenidos que estén más flojos como se debería de hacer con cualquier otro alumno tenga o no dificultades añadidas.

Para concluir este apartado, es fundamental que entendamos que todas estas estrategias o dificultades no son exclusivas de los alumnos con TDAH, pueden darse en cualquier alumno por un sinfín de causas y además las metodologías que son útiles para el TDAH lo son también muy positivas y totalmente recomendables para el resto de los alumnos.

Ahora, puede resultar evidente por que al comienzo hemos dicho que las matemáticas pueden ser el detónate del fracaso escolar. No es solo por que el alumno se va a encontrar con una cantidad de dificultades ingentes que no va a ser capaz de superar por si mismo y que, por desgracia, muchos docentes no están dispuestos a solventar. Es importante saber que las personas con TDAH tienen una estructura de pensamiento diferente y mucho más rápido que el resto de personas, lo que los lleva a no encajar con el resto de la clase y con el profesor. Se da con mucha frecuencia que el profesor dé una explicación que el alumno haya entendido a la primera, pero que otros alumnos no, por ello el profesor repetirá la explicación tantas veces como sea necesario. Esta situación es tremendamente angustiosa para la persona con TDAH, en general. Entonces en este punto, el alumno desconectará automáticamente de la clase y focalizará su atención en cualquier otra cosa que esté a su disposición, además los tics producidos por la hiperactividad se intensificaran y el alumno tendrá la necesidad de moverse (recordemos que las personas con TDAH tienen una dificultad neuroquímica para controlar los impulsos y suele requerir años aprender a controlarlos). Si por ejemplo a nuestro alumno le da por tamborilear el lápiz contra la mesa de manera inconsciente el profesor y los compañeros lo interpretaran como una actitud disruptiva intencionada. Convirtiéndose así el alumno con TDAH en el ALUMNO PROBLEMA, lo cual le lleva sistemáticamente al asilamiento del alumno en las filas traseras, aumentando las distracciones, y se pondrán en marcha los mecanismos del efecto Pigmalión. Si el profesor de matemáticas imparte otras asignaturas, las confrontaciones alumno-profesor se extenderán a otras clases lo que conllevará un descenso significativo de las notas y se extenderá al resto de asignaturas por diferentes factores psicológicos como los roles interiorizados del niño problema o la indefensión aprendida. 

Un estudio de la universidad de Oviedo confirma que el treinta porciento de los presos son personas con TDAH sin diagnosticar y que, a su vez, en un altísimo índice, no han terminado la secundaria. Pero, podrían ser un porcentaje mayor a este treinta, ya que solo se realizó con voluntarios y que por tanto no tuvieron acceso total a la población carcelería.

La mejor forma de evitar este bucle desastroso es un diagnostico a tiempo por lo que el profesorado debe tener una formación adecuada en la detección de este y otros trastornos. Por supuesto, la metodología ha de ser adecuada. Se sabe que la mejor opción es el aprendizaje cooperativo. Este modelo evita que el alumno se sienta apartado del aprendizaje y de la clase y también le permite tener una actividad constante. La principal ventaja es que proporciona una constante motivación, otro factor clave en el aprendizaje de los alumnos con THAD (la dopamina es el neurotransmisor responsable de la “motivación a actuar”, y como hemos visto ya esta se encuentra inhibida).

Ahora bien, ¿por que las matemáticas aun con todo lo que hemos contado, puede convertirse en un puente hacia el empoderamiento y el éxito educativo? Pues por esto mismo, por que las personas nos crecemos con las dificultades si conseguimos superarlas. Hay que entender que el TDAH no es un problema en si mismo, el “trastorno” surge del conflicto de las diferencias en las formas de percibir y relacionarse con la realidad entre personas con y sin TDAH. Desde mi experiencia personal y por lo que he investigado a lo largo del tiempo, las personas con TDAH nos sentimos como extranjeros en nuestro propio país. Sin embargo, esta forma de pensar distinta, no peor ni mejor, facilita el acceso a ciertas habilidades que a otras personas les cuesta desarrollar. Por ejemplo, las personas con TDAH analizan situaciones con mayor velocidad y encuentran soluciones creativas a los problemas, suelen ser buenos oradores, y tremendamente concienciados y detallistas cuando encuentran la motivación adecuada. E igual que al principio hemos enumerado una serie de dificultades típicas en la asignatura de matemáticas, ahora hemos visto otras virtudes imprescindibles para ser bueno en matemáticas. La diferencia entre cuales van a ser más notables es la actitud y la metodología del profesor. Si el docente consigue hacer participe activo al alumno, junto a sus compañeros, y le motiva a continuar, va a darse de bruces igualmente con ciertas dificultades y carencias, pero va a conseguir superarlas generando, esta vez, una espiral de empoderamiento que le permita superar sin más dificultades que el resto de compañeros, su etapa educativa.

Bibliografía

Fundacioncadah. (s.f.). ¿Por qué los niños con hiperactividad tienen problemas con las matemáticas? Recuperado 2 mayo, 2019, de https://www.fundacioncadah.org/web/articulo/por-que-los-ninos-con-hiperactividad-tienen-problemas-con-las-matematicas.html

Mares Miramontes, A.; Martínez Llamas, R. y Rojo Sabaleta, H. (2009). Concepto y expectativas del docente respecto de sus alumnos considerados con necesidades educativas especiales. RMIE, julio-septiembre 2009, vol. 14, núm. 42, pp. 969-996Merton, R. K. (1948). Teoría social y estructura social.

Metodologías activas. El aprendizaje cooperativo y las ventajas para el alumnado con TDAH. (s.f.). Recuperado 2 mayo, 2019, de https://www.fundacioncadah.org/web/articulo/metodologias-activas-el-aprendizaje-cooperativo.html

III Jornadas Leonesas sobre TDAH. X Aniversario de la Asociación ALENHI (2012). Detección Temprana, Diagnóstico y Tratamiento Multidisciplinar del TDAH.  “Bases Biológicas del TDAH, Detección Temprana y Tratamiento Multidisciplinar”. Dr. Julián Vaquerizo Madrid. (Neuropediatra del Hospital Materno Infantil de Badajoz).

TDAH Y el efecto Pigmalión. (s.f.). Recuperado 2 mayo, 2019, de https://www.fundacioncadah.org/web/articulo/tdah-y-el-efecto-pigmalion-.html

Universidad de Oviedo – 30 por ciento presos padecen tdah – Noticias. (s.f.). Recuperado 2 mayo, 2019, de http://www.uniovi.es/-/30-por-ciento-presos-padecen-tdah

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s